17/3/09

Pedro Salinas

¡Si me llamaras, sí,


si me llamaras!




Lo dejaría todo,


todo lo tiraría:


los precios, los catálogos,


el azul del océano en los mapas,


los días y sus noches,


los telegramas viejos


y un amor.


Tú, que no eres mi amor,


¡si me llamaras!




Y aún espero tu voz:


telescopios abajo,


desde la estrella,


por espejos, por túneles,


por los años bisiestos


puede venir. No sé por dónde.


Desde el prodigio, siempre.


Porque si tú me llamas


-¡si me llamaras, sí, si me llamaras!-


será desde un milagro,


incógnito, sin verlo.




Nunca desde los labios que te beso,


nunca desde a voz que dice:


"No te vayas."